Ozonoterapia

Ozonoterapia: qué es y cuáles son sus aplicaciones

La ozonoterapia es un procedimiento médico que utiliza una mezcla controlada de oxígeno y ozono con finos terapéuticos. El ozono (O₃) es una molécula formada por tres átomos de oxígeno y posee una elevada capacidad oxidante.

En el ámbito sanitario, su aplicación se estudia principalmente como tratamiento complementario por sus posibles efectos antiinflamatorios, analgésicos y moduladores de la respuesta biológica . La evidencia científica varía según la enfermedad, la técnica utilizada y las características de cada paciente.

Aplicación en hernias de disco y dolor musculoesquelético.

Una de sus aplicaciones más conocidas se encuentra en el tratamiento de determinados cuadros de dolor lumbar y hernia discal. La mezcla de oxígeno y ozono puede administrarse mediante infiltraciones paravertebrales o, en casos seleccionados, por vía intradiscal con control por imagen.

El objetivo es ayudar a disminuir la inflamación y el dolor y, en algunos procedimientos intradiscales, favorecer la reducción del volumen del material herniado. La indicación debe realizarse después de una evaluación clínica y de los estudios de diagnóstico correspondientes.

Otras formas de aplicación

Según la afección y el criterio médico, la ozonoterapia puede administrarse mediante:

·         Infiltraciones locales: subcutáneas, intramusculares, paravertebrales o intraarticulares.

·         Aplicación tópica: mediante bolsas o dispositivos especiales para determinadas heridas y lesiones cutáneas.

·         Autohemoterapia: extracción de una cantidad controlada de sangre, tratamiento en un circuito cerrado y posterior reinfusión.

·         Insuflación rectal o vaginal: utilizada en algunos protocolos médicos específicos.

La vía de administración, la concentración y el número de sesiones se determinan de manera individual. Por seguridad, el ozono no debe inhalarse ni inyectarse directamente en una vena en forma de gas .

Tratamiento personalizado y supervisión médica.

Antes de iniciar el tratamiento, el profesional debe revisar la historia clínica y los estudios necesarios, como análisis de laboratorio, resonancia magnética u otras pruebas de imagen. La cantidad de sesiones dependerá del diagnóstico, la evolución y la respuesta individual.

La ozonoterapia debe ser aplicada exclusivamente por profesionales sanitarios capacitados , con equipos adecuados, material estéril y protocolos de seguridad. Puede considerarse un recurso complementario, pero no sustituyen los tratamientos médicos establecidos ni garantizan resultados iguales en todos los pacientes.

Autor: Redactor